Todos los proyectos de publicidad exterior comienzan con un planteamiento estratégico: entender a su público, seleccionar las ubicaciones adecuadas y elaborar un mensaje que resuene más allá del espacio físico. Me centro en la narración creativa de historias que convierten los paisajes urbanos en experiencias de marca, porque en un mundo en constante movimiento, no basta con que te vean; necesitas que te recuerden.